12 VARIACIONES PARA MORIR

Un Hombre acostado en el piso, relajado, duerme. Tal vez, o solo descansa un momento antes de seguir. Allí el humo de la habitación ahoga las gargantas, una melodía disonante y lejana como de otro tiempo, que si recuerda buenos momentos de su juventud. El ruido del mundo afuera, no le molesta, no. Aquí está el, ignorando todo ello. Si lo oye. Pero sus latidos son tenues, seguro es eso. Como en el invierno, como quien se desvanece en el frío intenso, esos aires del Norte o del sur. Yo he visitado esos lugares, vuelve la esquizofrenia, donde están las preguntas. El sujeto empieza a moverse, sacude torpemente las pupilas dentro de las cuencas, revisa las paredes, las ventanas, nota algo diferente. Su mente no es la misma. Esta trastornado. Ausente. Ajusta la música que quiere, prueba sonidos, intenta, renuncia. Se pone de pie, busca el agua. Regresa. EL sonido estalla, empieza el movimiento por la habitación. Repta, se pone de rodillas, espalda, hombros, cabeza. Empieza las rutas, vuelve al agua. Empieza el desenfreno, la fiesta debe seguir. No se detiene. Un cigarrillo, o un trago mas. 

Unipersonal de Jose Luis Sánchez.